Baklava turco

Baklava turco

El baklava es un dulce típico de la gastronomía turca que se elabora con frutos secos, pasta filo y almíbar. Los frutos secos elegidos pueden ser diversos y podemos encontrar elaboraciones con nueces, almedras y pistachos (como la que os presento yo) u otras con avellanas, anacardos…

Baklava turco (corte)Comentaros que como muchos de los dulces árabes, el baklava es un dulce bastante denso por lo que una pequeña porción acompañado con una taza de café o té es ideal para una merienda o para rematar una comida.

Ahhh, para los que penséis que es demasiado para comerlo de golpe, deciros que es un dulce que aguanta perfectamente durante una semana en la nevera. Otra opción es que deleitéis a vuestra familia y compañeros de trabajo (así hice yo) y se acordarán durante mucho tiempo de este rico dulce.

Ingredientes

Info General
  • Tiempo de preparación: 15 min.
  • Tiempo de cocción: 30-35 min.
  • Raciones: 24 porciones
  • Dificultad: fácil

    Abreviaturas
  • c/s: Cuchara sopera
  • c/p: Cuchara de postre
  • c/c: Cuchara de café
  • 175 gr. nueces peladas
  • 100 gr. de almendra cruda
  • 100 gr. de pistachos (sin cáscara)
  • 1 c/c de canela molida
  • 9-10 hojas de pasta filo
  • 75 gr. de mantequilla
  • ½ vaso de agua
  • 150 gr. de azúcar
  • 1 rama de canela
  • Zumo de ½ limón
  • 1 c/p de agua azahar

Elaboración

  1. En una picadora, trituramos las nueces junto con las almendras. El tamaño que dejaremos no será muy grande, pero tampoco lo convertiremos en polvo. Basta con un tamaño aproximado al de un grano de pimienta. Reservamos en un cuenco.
  2. Picamos del mismo modo los pistachos. Reservamos un poco para decorar el baklava y el resto lo añadimos a la mezcla de nueces y almendras e incorporamos la cucharadita de canela molida.
  3. Derretimos la mantequilla en un cazo o en el microondas y reservamos.
  4. Pincelamos con la mantequilla el fondo de un molde (el mío era de 25x29 cm.) apto para el horno.
  5. Una vez preparado el molde, colocamos tres hojas de pasta filo pincelando con mantequilla la superficie de cada lámina. Recortamos la pasta que nos sobre ya que podremos utilizarla para formar capas enteras.
  6. Extendemos una capa más o menos fina de la mezcla de frutos secos sobre las láminas de pasta filo (sólo sobre la última).
  7. Cubrimos con otras tres hojas de pasta filo (también pinceladas con mantequilla) y volvemos a extender otra capa de mezcla de frutos secos.
  8. Dependiendo del molde que hayas utilizado, el grosor de las capas de frutos secos y la cantidad de frutos que hayamos molido (podemos jugar con esas cantidades), podríamos incluso hacer otro 'piso' de pasta filo + frutos secos. En mi caso yo sólo he hecho dos 'pisos' de frutos secos.
  9. Una vez tengamos la última capa de frutos secos, colocamos nuevamente otras tres láminas de filo (pinceladas con mantequilla y recortando los excesos) y para finalizar colocamos una o dos láminas más de pasta filo (es opcional) que doblaremos un poco hacia los bordes como si quisiéramos recubrir el resto por los lados. Pincelamos también esta última lámina con mantequilla.
  10. Presionamos bien el baklava para que quede compacto y metemos el molde en la nevera durante unos 30 minutos mientras precalentamos el horno a 190º.
  11. Vamos preparando el almíbar. Para ello en un cazo ponemos a calentar el agua, el azúcar y la rama de canela hasta que hierva durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.
  12. Apartamos del fuego y echamos el zumo de limón y el agua de azahar. Dejamos que se enfríe.
  13. Cuando saquemos de la nevera el molde, cortamos, con un cuchillo bien afilado, nuestro baklava en porciones en forma de rombos o cuadraditos según la forma que más nos guste. Esto es importante hacerlo antes de meterlo en el horno porque es muchísimo más fácil que luego una vez horneado.
  14. Horneamos el baklava durante 30-35 minutos a 190º hasta que esté bien dorado.
  15. Sacamos del horno y lo empapamos con el almíbar (debe estar templado o frío) mientras aún está caliente el baklava.
  16. Espolvoreamos por encima con los pistachos picados que habíamos reservado.
  17. Dejamos que enfríe al menos dos horas antes de servirlo.

Trucos y consejos.

  • Como comentaba en la introducción de la receta, puedes cambiar el relleno por los frutos secos que más te gusten como las avellanas, anacardos...
  • La pasta filo es fácil de manejar (son como 'hojas de papel') nada más sacarlas del paquete, pero cuando les da un poco el aire se seca y se vuelve quebradiza. Por lo tanto, debemos evitar que se exponga al aire mientras no trabajamos con ella así que la dejaremos en la nevera mientras preparamos todos los ingredientes y la sacaremos en el momento de utilizarla.
  • Es posible que la mayoría de las veces no termines el paquete de pasta filo en una sola receta. Que sepas que puede llegar a aguantar unos 3 meses si la conservas herméticamente cerrada en la nevera. Incluso podrías llegar a congelarla aunque  a la hora de descongelar se suele agrietar un poco y es más difícil trabajar con ella.
  • El baklava, si no lo comes en el día, puedes guardarlo en el frigorífico. Aguanta perfectamente una semana.

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