Gachas de avena

Gachas de avena

Antes de nada, y para dejar la terminología clara, comentaros que las gachas de avena las podemos ver también nombradas como Porridge (como se las conoce en el Reino Unido, Irlanda, Australia, Nueva Zelanda y Canadá) o como Oatmeal (en los Estados Unidos).

Una vez aclarada la terminología, decir que las gachas de avena son un desayuno rico, completo, nutritivo y muy saludable. Me encantan. Además, los que me seguís con asiduidad, me habréis leído que suelo tener el colesterol y poco alto, pues bien, desde que he metido la avena en la dieta diaria (sí, todos los días tomo al menos 50gr. de avena con la leche) me ha bajado a niveles que ni yo me lo podía creer (eso sí, me imagino que no sólo habrá sido la avena). Es por eso, que he buscado otra forma de tomarlas y la verdad es que están riquísimas. Eso sí, aunque no se tarda mucho en preparar, las suelo tomar los fines de semana y que los día de trabajo voy ‘volao’.

Los ingredientes base de las gachas son la leche y los copos de avena. A partir de ahí, podéis complementarlas con lo que más os guste. Yo suelo utilizar fruta y frutos secos. En este caso he utilizado plátano y unas frambuesas así como nueces y avellanas, pero podéis utilizar lo que más os guste o tengáis a mano. Al final de la receta, os dejo algunas ideas para adaptar la receta a vuestro gusto o despensa

Ingredientes

Info General
  • Tiempo de preparación: 20 min
  • Tiempo de cocción: 13 min
  • Raciones: 1 ración
  • Dificultad: fácil

    Abreviaturas
  • c/s: Cuchara sopera
  • c/p: Cuchara de postre
  • c/c: Cuchara de café
  • 50 gr de copos de avena (unas 5 c/s)
  • 375 ml de leche
  • ½ plátano
  • 2 nueces
  • 3 avellanas
  • Frambuesas
  • 1 c/s de sirope de ágave opcional
  • Azúcar opcional

Elaboración

  1. Ponemos la leche en un cazo a temperatura media-alta removiendo de vez en cuando para evitar que se nos pegue en el fondo.
  2. Cuando empiece a hacer las primeras burbujitas, bajamos el fuego a bajo-medio (2 de 6) y echamos la avena. Si queréis que las gachas estén un poco más dulces podéis echar una cucharada de azúcar (blanca o moreno) o cualquier otro tipo de endulzante.
  3. Tapamos el cazo y dejamos cocer durante unos 10-15 minutos removiendo de vez en cuando, pero con cuidado por si se nos pega al fondo no lo vayamos a despegar y se nos junte con nuestras gachas. El tiempo dependerá de la consistencia que le queráis dar a las gachas. A mi me suelen gustar espesitas, y me lleva unos 13 minutos llegar a esa textura (hago dos raciones a la vez).
  4. Repartimos nuestras gachas en un bol y añadimos el plátano laminado, las nueces y avellanas en trozos, y alguna frambuesa. Terminamos con un chorro (como una cucharada sopera) de sirope de ágave.

Consejos y comentarios

  • Leche. Estas gachas podéis hacerlas con leche vegetal (leche de soja, leche de avena, leche de almendras,...), con leche animal, con agua, o con una mezcla de leche y agua. La ventaja de hacerlas sólo con agua es que son más ligeras, pero no hace falta decir que tendrán menos sabor y serán mucho menos nutritivas. Será por opciones
  • Frutas. Como os comentaba al principio, la fruta dependerá un poco de lo que tengáis en casa y de la temporada. Yo casi siempre le echo plátano, que les aporta dulzor y así no echo azúcar adicional, y luego, dependiendo de la temporada, acompaño con frambuesas, manzana, fresas, en fin lo que más os apetezca.
  • Frutos secos. Al igual que el plátano en las frutas, mi fruto seco de referencia es la nuez. Luego, en función de lo que tenga le puedo poner avellanas, almendras... incluso, si queremos darle algo más de dulzor, unas pasas o dátiles también le van genial.
  • Endulzantes. Esto también lo podéis hacer a vuestro gusto dependiendo de lo dulces que os gusten. Podéis utilizar azúcar (blanco o moreno), panela, edulcorante, o si sólo queréis darle un toque al final, podéis usar sirope de ágave, arce o incluso miel.
  • Si veis que las gachas os quedan muy pastosas/densas para vuestro gusto, podéis añadirle un poco más de leche.
  • Si queréis, podéis prepararlas la noche anterior y recalentarlas con un poquito de leche o agua por la mañana. No os voy a negar que quedan mejor recién hechas, pero es una opción si tenéis prisa por la mañana. Es más, hay gente que las toma frías!

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1 comentario

  1. Day 21 diciembre, 2016 at 10:54 Reply

    Cómo nos cuidamos!
    Muy bien Nachef hay mantener ese colesterol a raya.

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