Helado de chocolate

Helado de chocolate

Vamos a darle otro empujón al recetario, y lo voy a retomar prácticamente del mismo modo que lo dejé… con un helado. Pero no un helado cualquiera, sino según lo que dicen en casa, uno de los mejores helados que he hecho: el espectacular helado de chocolate.

Este helado es la perdición de Mario (el mayor de mis peques), pero la madre tampoco se queda atrás. Es casi una ‘pelea’ madre/hijo por ver quién se come la última cucharada. Es broma! porque os podéis imaginar quién se lleva siempre el gato al agua Para Mario… con el chocolate no se juega

Los que me seguís por aquí os acordaréis que hace tiempo os traje una versión vegana. Os acordáis del helado vegano de chocolate? Si me preguntaseis por ambos, os referiría a mi mujer que es la que más (y mejor) los ha saboreado. Y lo que dice es que claro, que la cremosidad que le da la nata no termina de dárselo la leche de coco y los anacardos, pero que sin lugar a duda es una gran opción para los que no pueden tomar proteína de la leche (como era su caso) o para quienes se deciden por llevar una alimentación vegana. En resumen, que debéis probarlos los dos, que no os van a defraudar

Y para los que os preguntáis si todavía estamos en temporada de helados… pues bajo mi opinión, si. No sólo por el calorcito que está haciendo estos días (qué bien sienta el veranillo de San Miguel), sino porque creo que el helado no debería acotarse al verano sino que podemos tomarlo durante todo el año, y si es casero, pues con mucha más razón!

Pues nada que os dejo con este helado de chocolate, y si saco un poco de tiempo, en breve os trairé la otra gran novedad del verano: el de pistacho!

Ingredientes

Info General
  • Raciones: 1 litro de helado
  • Dificultad: fácil

    Abreviaturas
  • c/s: Cuchara sopera
  • c/p: Cuchara de postre
  • c/c: Cuchara de café
  • 500 ml. de nata para montar (M.G.>35%)
  • 200 ml. de leche entera
  • 200 g. de chocolate negro para postres
  • 4 yemas de huevo
  • 1 c/s de esencia de vainilla
  • 3 c/s de cacao puro en polvo
  • 100 g. de azúcar blanquilla
  • 3 c/s de azúcar invertido
  • Un pellizco de sal
  • 50 g. de chocolate fuerte picado en trocitos (opcional)

Elaboración

  1. Lo primero que vamos a hacer es separar las yemas de las claras. Reservaremos las yemas y guardaremos las claras para usar en otra elaboración. Recordaros que las claras se pueden congelar perfectamente.
  2. En un cazo ponemos la leche y la nata y calentamos a fuego medio removiendo a menudo para que no se nos pegue.
  3. Mientras, en un bol colocamos las yemas, el azúcar  blanquilla y el invertido. Batimos con la ayuda de unas varillas (pueden ser eléctricas) hasta que 'espume' la mezcla.
  4. Cunado la mezcla de nata y leche comience a coger calor (sin necesidad de que llegue a hervir), retiramos del fuego y añadimos el chocolate para postres troceado, el cacao puro en polvo y la esencia de vainilla junto con un pizca de sal. Si vemos que cuesta que se derrita el chocolate, podemos volver a poner el cazo al fuego durante unos segundos.
  5. Cuando el chocolate esté completamente derretido y bien mezclado, y siempre con el cazo retirado del fuego, incorporamos la mezcla de yemas y azúcar poco a poco, removiendo con la ayuda de una cuchara de madera para que no se nos cuaje la mezcla y se estropee nuestro helado.
  6. Ponemos de nuevo el cazo al fuego (medio-bajo) y seguimos calentando sin dejar de remover hasta que espese nuestra crema (esto suele ocurrir sobre los 72º-75º) y con cuidado de que no pase de los 85º ya que se nos cuajarían los huevos. Es importante que mientras removemos, 'rasquemos' el fondo del cazo ya que es ahí donde tiende a cuajar con mayor rapidez.
  7. Dejamos que atempere la crema antes de pasarla a un recipiente con tapa que meteremos en la nevera durante unas 3-4 horas para que enfríe (yo lo suelo dejar toda la noche). Si utilizamos una heladera con compresor, este paso no es estrictamente necesario, pero sí muy recomendable (yo siempre lo hago a no ser que vaya muy pillado de tiempo). En el caso de hacerla sin heladera, podemos pasarla directamente al congelador (ver siguiente paso -sin heladera- )
  8. Ya tenemos nuestra crema lista para mantecar por lo que en función de si vamos a utilizar heladera o no, aplicaremos los siguientes pasos:
    Con heladera.
    ‣ Vertemos la crema en la cubeta de helado (que habremos dejado en el congelador al menos 24 horas si no es de las de compresor), y seguimos las indicaciones del fabricante hasta que el helado quede bien mantecado.
    ‣ Si queremos echar el chocolate en trocitos  la añadiremos justo cuando veamos que comienza a mantecar.
    ‣ Pasamos a un recipiente apto para congelar y lo metemos en el congelador para que el helado acabe de coger la textura.
    Sin heladera.
    ‣ Vertemos la crema en un recipiente (mucho mejor si es de metal) con tapa hermética apto para introducirlo en el congelador y lo dejamos durante 45-60 minutos.
    ‣ Sacamos el recipiente y lo batimos para que coja aire y para romper los cristales que se van formando y que nos evitarían que se congele de forma homogénea.
    ‣ Repetiremos la operación anterior (dejar congelar y batir) durante 2,5-3 horas más, si bien es conveniente remover cada menos tiempo. Durante la primera hora, es recomendable hacerlo cada 10-15 minutos, las siguientes lo podemos hacer cada 30 minutos. Con ello conseguiremos que los cristales de hielo sean pequeños y nos quede un helado cremoso.
    ‣ El chocolate en trocitos  (si nos decidimos a echarlos) los incorporaremos en la parte final (cuando queden un par de operaciones congelar/batir) del proceso anterior.
  9. Nuestro helado ya está listo!. Cuando lo vayamos a comer, es conveniente sacarlo del congelador unos 10-15 minutos antes, para que coja una textura más cremosa. Esto nos permitirá hacer las bolas con mayor facilidad ya que de lo contrario estará muy duro.

Para tener en cuenta

  • Si tan sólo tenemos los 200 g. de chocolate negro, pero también queremos ponerle tropezones a nuestro helado, podemos separar 50 g. del chocolate para postres y usarlo para los tropezones. El primero helado de chocolate que hice fue así, pero luego decidí meterle un poco más de chocolate y que los tropezones fuesen de una variedad más pura, y la verdad es que nos hemos quedado con esta segunda versión (la primera también está muy rica aunque es un poco más suave).
  • Este punto os lo recuerdo en todas las recetas de helados: si queréis saber un poco más sobre las diferencias (pros y contras) entre las heladeras de cubeta de gel y las de compresor, podéis leer aquí la receta donde lo comentaba. Es un poco el estudio de mercado que hice yo antes de comprarme la mía (una de compresor).

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