Salmorejo de espárragos verdes

Salmorejo de espárragos verdes

Otra vez un salmorejo, y esta vez… verde!! Es posible que más de uno se eche las manos a la cabeza y piense que me he vuelto ‘loco’ o que no es muy de recibo ponerle la etiqueta de salmorejo a esta elaboración. Pues no vais a ser los primeros porque el otro día, cuando subí el salmorejo de fresas y remolacha, en una red social en la que subí el enlace a la receta comentaron que no era muy serio llamar salmorejo a algo hecho con fresas y remolacha, que se podía llamar puré, crema, vichyssoise de frufas y verduras… pero no salmorejo. Pues bien, ahora digo por aquí lo mismo que dije por el otro lado porque para muchos es muy sorprendente

El salmorejo no es más que un majado de pan (el ingrediente principal) al que se le echa una serie de ‘condimentos’ como es el ajo, la sal y el aceite. Y os preguntaréis, y dónde están los tomates? Pues bien, al principio el salmorejo no incorporaba tomates, por eso que dicha receta se la conozca ahora como ‘salmorejo blanco’, y fue al cabo del tiempo cuando se incorporaron los tomates para darle ese color rojo. Es éste (el de los tomates) el que conocemos como salmorejo cordobés… o si lo ponemos otro ‘apellido’, ‘salmorejo de tomates’. Así que una vez contada esta historia ya no parece tan raro poner el nombre de ‘salmorejo’ a algo que no lleve tomate, verdad?

Y ya que estamos en plan ‘historietas’, otra más sobre el otro ingrediente a destacar en nuestro salmorejo de hoy: los espárragos. Es lo mismo espárragos verdes que espárragos trigueros? Sí y no. Los espárragos trigueros son aquellos que podemos encontrar de forma silvestre y por tanto durante una época específica del año (al inicio de la primavera) mientras que los espárragos verdes son espárragos cultivados y por lo tanto los tenemos durante todo el año En cuanto al aspecto, los trigueros suelen ser más finos y si tenemos en cuenta el sabor, los silvestres (como en casi todo los productos silvestres’) tienen un sabor más intenso.

Pero bueno, basta ya de historias/conceptos/culturilla general y centrémonos en la receta en sí. Otro salmorejo más para añadir a nuestro recetario. Que con todo el verano que tenemos por delante viene muy bien para repetir todos los días las mismas sopas frías

Ahhh y recordad, en este tipo de recetas sin mucha elaboración la calidad de la materia prima utilizada es directamente proporcional al éxito de la receta

Ingredientes

Info General
  • Tiempo de cocción: 15 min más enfriado
  • Raciones: 6 personas
  • Dificultad: fácil

    Abreviaturas
  • c/s: Cuchara sopera
  • c/p: Cuchara de postre
  • c/c: Cuchara de café
  • 2 manojos de espárragos verdes (unos 800 gr)
  • 150 g de pan del día anterior
  • 1 diente de ajo
  • 30 ml de vinagre de Jerez
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Agua del escaldado
  • Sal

Elaboración

  1. Quitamos la partes duras de los espárragos y lavamos bien. Reservamos.
  2. En una olla, ponemos abundante agua y cuando empiece a hervir, retiramos del fuego y ponemos a escaldar los espárragos durante un minuto. Reservamos el agua.
  3. Con ayuda de una espumadera, sacamos los espárragos y los introducimos en un bol grande con agua fría y hielo. De esta forma fijaremos la clorofila y se mantendrá el color verde del espárrago.
  4. Echamos los espárragos junto con el ajo y una pizca de sal en el vaso de nuestro robot de cocina y trituramos a máxima potencia. Obtendremos un 'puré' con un color verde intenso.
  5. Cuando el agua donde hemos escaldado los espárragos pierda el calor, meteremos el pan en trozos para que se empape bien. Sacamos los trozos de pan estrujándolos bien con ayuda de una paleta para quitarles el exceso de líquido y los incorporamos al vaso donde tenemos nuestro puré. Volvemos a triturar a máxima potencia durante 60 segundos hasta conseguir una textura fina. La tonalidad del verde ahora habrá bajado un poco.
  6. Añadimos el vinagre y un poquito más de sal si vemos que está un poco soso y batimos un poco más para integrar estos ingredientes. Si vemos que nos queda muy espeso y queremos aligerar nuestro salmorejo, echamos un poco de agua del escaldado (yo eché unos 150 ml).
  7. Finalmente, y mientras seguimos batiendo, esta vez a una velocidad medio-baja, incorporamos el aceite poquito a poco (como si fuese un hilo de aceite). Es importante no batir a velocidad alta para no emulsionar el aceite.
  8. Metemos a enfriar en la nevera durante al menos 4-6 horas. Hay que tener en cuenta que en cuanto enfríe, el salmorejo espesará un poquito más, así que hay que tenerlo en cuenta por si no nos gusta muy espeso.
  9. A la hora de servir podemos echarle un poco de huevo duro picado y un poco de jamón al que le hemos dado un golpe de microondas (ver más abajo). Finalizamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

Para tener en cuenta

  • Aunque podemos acompañarlo con unas virutas de jamón, a mi me gusta darle un golpe en el micro para que tenga es toque crujiente. Para ello, pongo un poco de jamón picado entre papel de cocina y lo meto unos 20 segundos a máxima potencia.

Etiquetas: , , , ,

Te ha gustado esta receta? Compártela...
Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
Pin on Pinterest
Pinterest
0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.