Yogur casero de vainilla

Yogur casero de vainilla

No sé, quizás sea por hacer cosas distintas, pero el caso es que ahora me ha dado por hacer yogures caseros. Sí, sí, como lo leéis. Iré subiendo alguno más, y aunque veréis que el mecanismo es muy sencillo, siempre viene bien tener alguna referencia. El de hoy, un yogur casero de vainilla.

Yogur casero implica yogurtera? No, no tiene porqué. Hace poco vi por casa de mi madre la que usábamos hace muchísimos años. No la probé, pero seguro que funciona. Aquellos electrodomésticos no tienen nada que ver con los de ahora. El caso es que no, no he metido otro cacharro más en casa (ya no me cabe casi nada más), sino que he usado mi panificadora (que tiene programa de yogur) para hacerlos. En su día intenté hacerlo con lo horno, pero no tuve mucho éxito.

Como os decía al principio, hacer yogures caseros es muy, pero que muy sencillo. También os digo que estos yogures no os van a salir mucho más baratos que los comerciales (incluso diría que más caros), pero claro, tampoco tienen comparación. Además de muy ricos, sabes exactamente lo que les estás echando.

Básicamente para hacer yogur casero, necesitáis leche, otro yogur (que con sus bacterias hará que la leche se nos transforme en yogur),  leche en polvo (opcional pero muy recomendable) y luego el ‘sabor’. Tan fácil como eso. Eso sí, no escatiméis en la materia prima. Os recomiendo que uséis una buena leche y un buen yogur. Yo por ejemplo suelo usar la fresca de Lidl y su yogur natural bio, pero cada uno que use la que más le guste

Si queréis profundizar en el mundo del yogur casero, hay muchos grupos en Facebook donde explican técnicas y proporcionan recetas. Yo sigo uno que se llama Yogur, queso, helado hecho en casa y la verdad es que las administradoras explican muy bien (con sus tochoposts) y podéis encontrar cantidad de ideas. Yo mientras tanto, os dejo la receta de este yogur casero de vainilla. Ah, y si queréis hacerlo exprés, leed al final de la receta (sección ‘Para tener en cuenta‘).

Ingredientes

Info General
  • Tiempo de preparación: 20 min
  • Tiempo de cocción: 30 min (+8 horas fermentación)
  • Raciones: 7 yogures (150ml c/u)
  • Dificultad: fácil

    Abreviaturas
  • c/s: Cuchara sopera
  • c/p: Cuchara de postre
  • c/c: Cuchara de café
  • 1 litro leche semidesnatada (o entera) fresca
  • 1 yogur natural (yo BIO)
  • 1 vaina de vainilla
  • 4 vainas de cardamomo (opcional)
  • 3 c/s de leche en polvo desnatada (opcional)
  • 4 c/s azúcar moreno (opcional)

Elaboración

  1. En primer lugar vamos a infusionar la leche. Para ello en un cazo colocamos la leche, la vaina de vainilla (ver comentarios al final de la receta), el cardamomo y el azúcar. Ponemos a fuego suave, y dejamos que se vaya infusionando a unos 65-70º durante unos 15 minutos.
  2. Dejamos enfriar la leche infusionada (si la leche estuviese caliente y mezclásemos con el yogur se morirían las bacterias encargadas de hacer el yogur). Basta con que baje a temperatura ambiente, pero en mi caso lo he dejado toda la noche en la nevera.
  3. Colamos la leche para retirar las vaina de vainilla y cardamomo, y le añadimos el yogur natural y la leche en polvo. Mezclamos bien.
    Nota.- Aunque podemos usar una batidora, ésta generará espuma en la leche lo cual podemos quitar o dejarla, si bien, luego en el yogur nos saldrán unas pompitas por arriba que no tienen más importancia que la estética Yo por ello, suelo mezclar primero el yogur con la leche en polvo y luego le voy echando un poco de leche (removiendo con una cuchara o tenedor) hasta que nos quede líquido. A continuación voy añadiendo el resto de leche y mezclo ligeramente para que no salga la espuma.
  4. Repartimos nuestra mezcla en los vasos de yogures, y los metemos en la panificadora evitando que los yogures de la segunda capa (los de arriba) tapen todo el agujero de los que están abajo (hay que dejar que respiren). En caso de usar una yogurtera, colocaremos los yogures (sin tapa) en una única capa.
  5. Cerramos la panificadora (o ponemos la tapadera de la yogurtera), seleccionamos el programa yogur (en la del Lidl es el número 13) y dejamos que fermenten durante unas 8 horas (ver notas en 'Para tener en cuenta').
  6. Sacamos los yogures, les ponemos su tapa y dejamos que se templen antes de pasarlos a la nevera donde deberán estar al menos 4 horas enfriándose. Lo ideal es dejarlos 12 horas por lo que yo siempre suelo dejarlos toda una noche.

Para tener en cuenta

  • Leche entera o semidesnatada. Esto es decisión de cada uno. Yo, por temas del dichoso colesterol, no tomo lácteos que nos sean al menos parcialmente desnatados, pero nos os voy a engañar, con la leche entera (la que utilizo cuando son yogures para los peques), además de quedar más compactos, tienen más sabor. Aquí si que no hay truco.
  • Leche en polvo. La leche en polvo nos va a dar consistencia a nuestro yogur por lo que en mi caso, que como os comentaba uso leche semidesnatada, es casi obligatorio. Si utilizáis leche fresca entera (que es la que más 'grasa' tiene) podríais prescindir de ella.
  • Infusión con vainilla. Como habéis visto, yo he infusionado la leche con la vaina de vainilla entera. Si queréis darle más sabor, podéis extraer las semillas con la ayuda de la punta de un cuchillo y echarlas directamente en la leche a infusionar. Eso sí, el resultado será una leche (con más sabor) pero con unos puntitos negros que no a todo el mundo les agrada visualmente.
    Si usáis la vaina como tal, podéis usarla un par de veces o tres para infusionar la leche. Eso sí, entre cada uso hay que lavarla y secarla bien antes de guardarla para el siguiente uso.
  • Tiempo de fermentación. El tiempo de fermentación de los yogures depende mucho de la temperatura ambiente. En invierno tardan más que en verano. Es posible que con calor en la cocina como podemos tener en verano, con 6 horas ya estén hechos. Durante el proceso, y sin abrir la tapa, podéis mover la panificadora un poco y ver, a través del cristal, si ya no se mueve el líquido. Eso indicará que ya está fermentado ('cuajado' aunque no sea el término técnicamente correcto).
  • Suero. El suero (o ese liquidillo que aparece en el yogur) es algo propio del mismo. Si tenéis un poco, no os preocupéis. Puede ser por diferentes razones, baja calidad de la leche, que la leche sea desnatada (aunque sea buena), que haya habido un exceso de calor, que los hayamos tenido más tiempo del necesario... en fin, muchas causas. El suero no es malo, y de hecho después de dejarlos en la nevera es muy probable que de haberlo, desaparezca casi todo (incluso todo).
  • Yogures con HORNO. Mi experiencia no ha sido nada buena. No sé si por las condiciones del horno, por la de la cocina, o por la de la temperatura exterior. El caso es que, las veces que lo he intentado, no me ha salido bien. La idea es calentar el horno a unos 50º, apagarlo, y meter los yogures (podéis cubrirlos con una paño para que estén más calentitos) y dejarlos alrededor de 8 horas (el tiempo también dependerá de las condiciones que tengamos en el horno/cocina) para que fermenten con el calor residual.
  • Yogur de vainilla EXPRÉS. Si no os queréis complicar mucho aromatizando la leche, podéis decantaros por la versión exprés. En este caso los ingredientes serían: 1 l batido vainilla La Asturiana (tiene un 95% de leche semidesnatada), 1 yogur natural, 3 c/s de leche en polvo (en este caso es necesario), 2 c/s de esencia de vainilla y 4 c/s de azúcar moreno (el azúcar es opcional).

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